Voz de nieve y sal

Poesía

Llega a pedacitos el mundo a mi ventana,
o tal vez es mi reflejo en el cristal,
fragmentado por los ojos que lo miran.

Contemplo las luces,
las formas
y los colores
y me deslizo por el túnel obsidiana
de mis pupilas.
Me busco en los acantilados,
en un laberinto de espejos,
en la algarabía de voces que rugen,
tras los iris vidriosos,
mentiras que un día arropé
y que me hicieron tropezar.

Y entre las mil caras susurrantes,
todas ellas pálidas
y de expresión vacía,
el rumor de una voz renqueante en la lejanía
me recuerda a la delicada violencia de la nieve,
y como la espuma del mar avanza por la arena,
yo sigo su estela,
aunque me enfríen los copos
y se me llene la boca de sal.

Me reconozco en la tibieza,
en su tono íntimo y gutural,
en la debilidad tras la fortaleza,
en la elegancia de su andar,
en la duda y su promesa letal.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s